Constructoras de nuestra red que trabajan en tu zona y conocen el ayuntamiento y sus plazos.
Te ayudamos a entender qué incluye cada propuesta, capítulo por capítulo, antes de firmar.
Si te falta el suelo o el proyecto, también te ponemos con quien lo resuelve.
Te llamamos en menos de 24 horas laborables. Si lo prefieres, llámanos al 919 931 480 o escríbenos por WhatsApp.
Déjanos los datos de tu nave y te llamamos en menos de 24 horas laborables. Te ponemos con constructoras que ya trabajan en Melilla.
Te acompañamos a construir tu nave industrial en Melilla, desde el primer paso hasta que empieza la obra. Coordinamos una red de constructoras, ingenierías y estudios de arquitectura con un único objetivo: que tu proyecto salga adelante.
En Melilla la actividad industrial se concentra en el área portuaria y los polígonos de la ciudad, con el puerto como ejes principales. Destacan sectores como almacén, distribución y servicios. El suelo es muy limitado y la fiscalidad es distinta a la de la península.
Nuestra red trabaja en el área portuaria y los polígonos de la ciudad, y entre sus empresas hay constructoras con experiencia en naves con oficinas, exposición y fachada cuidada. Te ponemos en contacto con las que mejor encajan con tu nave y te ayudamos a elegir con criterio: les pedimos a todas lo mismo, para que sepas exactamente qué te ofrece cada una. Y si tu obra necesita un perfil que aún no tenemos en la zona, lo buscamos nosotros.
Empezamos donde estés tú: buscando parcela, encargando el proyecto o eligiendo constructora. Y si después la obra se atasca, con Impulso hacemos seguimiento para que no se pare.
A continuación te mencionamos las zonas en Melilla donde hemos construido:
Además tenemos experiencia en proyectos de construcción de naves agrícolas para particulares en poblaciones, como Nador y Taquima.
Te ayudamos a que salga adelante, estés en el punto que estés: sin parcela, sin proyecto o con la obra a punto de empezar.
Lo más habitual en Melilla es la nave con más oficina y fachada que en un polígono corriente: exposición, laboratorio o almacén urbano, donde la imagen y las instalaciones pesan tanto como la estructura. En nuestra red hay constructoras con experiencia en naves con oficinas, exposición y fachada cuidada.
Definirlo bien desde el principio —uso, cargas, altura libre, instalaciones— es lo que evita cambios y sobrecostes con la obra ya en marcha. Es lo primero que vemos contigo.
El prefabricado se hace en fábrica y se monta en obra con grúa, lo que acorta mucho el plazo y reduce la dependencia del tiempo.
Sale bien en naves grandes y repetitivas, cuando hay exigencia de resistencia al fuego —el hormigón no necesita protección añadida, el acero sí— y cuando el plazo de montaje es crítico.
Cerca del mar, el hormigón aguanta mejor el ambiente salino que el acero sin proteger.
En sectores como almacén, distribución y servicios se usa cuando la nave es grande o el plazo aprieta.
Perfiles de acero cortados y taladrados en taller, montados en obra. Es la estructura más común porque combina luz, plazo y precio.
Lo que casi nadie revisa es la protección contra incendios de la estructura. El acero la necesita y el hormigón no, así que un presupuesto metálico sin esa partida parece más barato de lo que es.
Con ambiente marino, pregunta siempre por el galvanizado o el sistema de pintura: un presupuesto que no lo especifica no te dice qué nave vas a tener.
Es la solución más frecuente en las naves que se construyen en Melilla para sectores como almacén, distribución y servicios.
Pilares de hormigón con cubierta de acero, o forjado mixto: una solución a medio camino.
Se usa cuando hay entreplanta de oficinas con carga, cuando interesa minimizar el canto de las vigas o cuando conviene la resistencia al fuego del hormigón en la parte baja. En Melilla lo vemos sobre todo en naves con oficina integrada.
Es la opción que más varía entre constructoras, porque cada una la resuelve a su manera: las mediciones del proyecto tienen que estar muy cerradas.
Si tu proyecto en Melilla combina producción y oficinas, pregunta por ella.
La cubierta se lleva una parte importante del presupuesto y es donde más varía lo que cada empresa entiende por lo mismo:
Cerca del mar, fíjate en el tratamiento de la chapa y de las fijaciones: es lo primero que se oxida.
En sectores como almacén, distribución y servicios, la cubierta es la partida donde más se diferencian las ofertas.
Si un presupuesto pone «cubierta» sin decir cuál, no sabes qué estás comprando.
Estructura, cubierta y cerramientos: 200 – 300 €/m² de PEM
La oficina, la fachada y las instalaciones pueden pesar tanto como la nave: pide que vengan aparte. En las islas, el transporte de material desde la península puede pesar mucho: pide siempre el precio con el porte incluido. Es una referencia para contrastar lo que te manden, no un precio: el precio lo pone la constructora.
Lo que va aparte del presupuesto de obra
Es donde más sustos se lleva la gente: se mira solo el presupuesto de obra y se olvida que todo esto va encima.
¿Te queda alguna duda sobre tu nave? Llámanos al 919 931 480 o escríbenos por WhatsApp.
La actividad se concentra en el área portuaria y los polígonos de la ciudad.
Buscamos siempre empresas de nuestra red que hayan trabajado cerca de tu parcela, porque conocen el ayuntamiento y los plazos reales.
Sí. Para una obra en Melilla contamos con constructoras, ingenierías, estudios de arquitectura y empresas especializadas que trabajan en el área portuaria y los polígonos de la ciudad: estructura, cubierta, solera, protección contra incendios e instalaciones.
Te presentamos las adecuadas para tu caso y contratas directamente con la que prefieras. Si tu obra en Melilla necesita un perfil que no tengamos, lo incorporamos.
Se aplica el IPSI en lugar del IVA, y el suelo disponible es muy limitado. Casi todo el material llega por mar, así que el transporte pesa en el presupuesto.
Pide siempre los precios con el mismo impuesto y con el transporte incluido.
Pagas 99 € cuando empezamos a ayudarte con algo concreto: encontrar la parcela, encargar el proyecto o elegir la constructora. Si contratas a una de las empresas que te presentamos, te los devolvemos.
Solo pagas por lo que necesitas: si ya tienes parcela y proyecto, solo por ayudarte con la constructora. Y si la obra se atasca después, con Impulso hacemos seguimiento mensual para que no se pare.
Te llamamos en menos de 24 horas laborables. O llámanos tú al 919 931 480.