La selección del sistema estructural es una de las decisiones técnicas y económicas más relevantes al proyectar una edificación industrial. En España, la elección se debate habitualmente entre construir una nave industrial de hormigón prefabricado o decantarse por un armazón de acero (estructura metálica).
Ambas soluciones constructivas cumplen de forma estricta con los estándares del Código Técnico de la Edificación (CTE). Sin embargo, presentan diferencias sustanciales en aspectos clave como la resistencia intrínseca al fuego, las luces libres diáfanas entre apoyos, el peso transmitido a la cimentación, la velocidad de montaje y la inversión global por metro cuadrado.
Comparativa técnica: hormigón prefabricado vs. acero estructural
Para evaluar objetivamente qué estructura se adapta mejor al programa de necesidades del promotor, es preciso analizar sus prestaciones mecánicas, durabilidad y comportamiento normativo:
- Resistencia y estabilidad al fuego (RSCIEI): Es la ventaja diferencial de la nave industrial de hormigón prefabricado. El hormigón es un material incombustible que ofrece de forma intrínseca elevadas resistencias al fuego ($R\text{-}90$, $R\text{-}120$ o superiores) sin necesidad de aplicar revestimientos adicionales. Por el contrario, el acero pierde capacidad portante rápidamente al alcanzar altas temperaturas (alrededor de los 500 °C), exigiendo la aplicación de pintura intumescente o mortero proyectado para cumplir la normativa.
- Luces libres entre apoyos (Espacio diáfano): La estructura metálica (mediante pórticos de alma llena o cerchas de celosía) permite salvar grandes luces (superiores a 30-40 metros) sin necesidad de pilares intermedios de forma ligera. El hormigón prefabricado pretensado permite alcanzar luces considerables (de 20 a 32 metros utilizando vigas delta o jácenas de gran canto), pero a costa de un peso propio significativamente mayor.
- Mantenimiento y durabilidad en ambientes agresivos: El hormigón prefabricado apenas requiere mantenimiento exterior a lo largo de su vida útil y soporta de forma óptima ambientes con alta humedad o corrosión ambiental. La estructura metálica exige tratamientos anticorrosivos (galvanizado o imprimaciones epoxi) y mantenimientos periódicos en entornos industriales agresivos.
- Repercusión en la cimentación: Las estructuras prefabricadas de hormigón son considerablemente más pesadas. Esto exige cimentaciones de mayor volumen de hormigón y acero en zapatas e hitos de replanteo, lo que incrementa el capítulo de obra civil en la parcela.

Precio por m² de una nave industrial de hormigón prefabricado vs. metálica
Al comparar el precio de una nave industrial prefabricada de hormigón con una metálica, es impreciso analizar únicamente el coste de suministro del armazón. Debe calcularse el coste global de la envolvente colocada e ignifugada.
El hormigón prefabricado suele presentar un coste de fabricación y transporte ligeramente superior al del acero, pero ahorra el capítulo de ignifugado posterior exigido por la normativa de incendios.

Redacción del proyecto técnico de la nave industrial
La tramitación del proyecto de nave industrial de hormigón prefabricado requiere un cálculo estructural específico bajo el Código Estructural (Real Decreto 470/2021). El proyecto redactado por el equipo de ingeniería debe incluir:
- Memoria de Cálculo Estructural: Dimensionado de pilares prefabricados, vigas delta, correas y placas alveolares, justificando el cumplimiento del CTE DB-SE-HM.
- Estudio Geotécnico Adaptado: Dado el elevado peso propio de los elementos de hormigón, el análisis del terreno debe verificar la capacidad portante a la cota de cimentación para evitar asientos diferenciales.
- Justificación del RSCIEI: Declaración de la carga de fuego intrínseca y la tipología de la nave (Tipo A, B o C), demostrando que los elementos estructurales cumplen el grado de resistencia al fuego requerido sin necesidad de tratamientos adicionales.
- Plan de Montaje e Izado: Esquema de seguridad y medios auxiliares (grúas de gran tonelaje) exigido en el estudio de seguridad y salud para la manipulación de piezas de gran tonelaje en parcela.

¿Cuál elegir? Criterios de decisión para la edificación
La elección final entre nave industrial de hormigón o acero debe responder a las necesidades específicas de la actividad:
- Elige hormigón prefabricado si: La actividad presenta un riesgo intrínseco de incendio medio o alto (almacenamiento de plásticos, químicos, madera), se busca un mantenimiento mínimo, se valora la inercia térmica para climatización o la nave se ubica en un polígono denso como edificación adosada (Tipo A).
- Elige estructura metálica si: Se requieren luces diáfanas superiores a 30 metros sin pilares intermedios, se prevén futuras ampliaciones o desmontajes modulares, la parcela presenta un suelo con baja capacidad portante o se busca la máxima rapidez en la entrega de la obra en parcela.
Un análisis técnico y económico previo en la fase de ingeniería permite optimizar el tipo de estructura, ajustando el presupuesto de ejecución a las exigencias normativas y operativas de la empresa.


